Esmalte antiviolación

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Con la idea de darle a las mujeres una opción más para protegerse de una violación sexual, cuatro estudiantes de la Universidad de Carolina del Norte, en Estados Unidos, desarrollaron un barniz para uñas que al entrar en contacto con una bebida que contenga sustancias como Rohypnol, GHB, Ketamina y MDMA —también conocidas por ser usadas como drogas para violación—, el color del esmalte cambiará.

Stephen Gray, Ankesh Madan, Tasso Von Windheim y Tyler Confrey-Maloney, quienes continúan estudiando en el departamento de Ciencia e Ingeniería de la Universidad del estado, llamaron a su proyecto —que aún se encuentra en desarrollo— Undercover Colors, el cual trabaja de una manera única que, cuando una joven que utilice este tipo de barniz, moje uno de sus dedos con la bebida que está consumiendo, podrá saber —a través del cambio de color de su esmalte— si su copa ha sido adulterada.

“En Estados Unidos el 18% de las mujeres será, alguna vez en su vida, víctima de algún tipo de ataque sexual, esto representa casi una de cada cinco mujeres en el país. Posiblemente no sabemos quiénes son, pero estas mujeres tienen rostro, pueden ser nuestras hijas, nuestras novias o nuestras amigas.

“Mientras el uso de drogas para facilitar una violación se vuelve algo común, muy poca ciencia existe para su detección. Nuestra meta es inventar nuevas tecnologías que empoderen a las mujeres y se protejan de esta atroz, silenciosa y pasiva forma de cometer un crimen”, explica el texto escrito en la página de Facebook de Undercover Colors.

Si bien la idea ha sido considerada por muchas personas como algo muy bueno, al mismo tiempo se ha levantado la polémica sobre este producto aún en desarrollo. Grupos de prevención y ayuda por violación han levantado la voz diciendo que el uso de este tipo de productos está mal enfocado, ya que la responsabilidad del perpetrador del delito podría ser transferida a la víctima.

“Cuando vi que estaban hablando del producto en Good Morning America y en internet pensé: ‘otra vez se está perdiendo la atención en el punto principal. Pienso que el barniz es un invento bien intencionado, pero la promoción del uso del mismo, específicamente en mujeres como forma de prevención de una violación, transfiere la responsabilidad de detener al perpetrador”, explicó Kristen Houser, vocera de la coalición contra la violación en Pennsylvania.

“Rape Crisis por tres razones no avala o promueve este producto o ninguno otro similar. Uno: ya que su uso implica que el hecho fue culpa de la mujer y se hace responsable en su nombre, además de que resta valor a los problemas reales que surgen de la violencia sexual.

“Para nosotros que trabajamos con las víctimas, les hacemos ver que ellas no hicieron nada mal. En los primeros casos algunas siempre se preguntan si pudieron hacer algo para detenerlo, y productos como éste sugieren lo contrario. El énfasis debe de ser al 100% en el perpetrador y no en la víctima”, dijo Katie Russell de Rape Crisis England & Wales.

 

Fuente : http://www.excelsior.com.mx/global/2014/09/07/980435#.T4WKEm1mRyg.google_plusone_share